«Con el recuerdo del feliz estreno absoluto de su Segunda Sinfonía en el ADDA en otoño de 2022, este compositor italiano estrenaba en esta ocasión en España su obra Liberi tutti en la que su música surge como una aventura del espíritu sin necesidad de acudir a ningún tipo de información intelectual previa. El temperamento emocional y la capacidad musical de Josep Vicent son las más indicadas cualidades para la materialización de tal propósito.
Así dejó constancia desde los primeros pentagramas del Moderato con el que se inicia esta obra pensada también para cuarteto de cuerda, entendido como un elemento solístico disruptivo de enriquecedor efecto musical. Este cometido ha sido ofrecido en esta ocasión a los integrantes del Meta4 Quartet, uno de los cuartetos fineses en la actualidad de mayor reconocimiento artístico a nivel internacional, que supo entender de manera orgánica la traducción que el director ha realizado de su función liberadora dentro de la obra, contagiando de energía al resto de la orquesta, que vino a demostrar la extraordinaria convicción y entrega al leguaje musical contemporáneo de este grupo.
En el Largo central, el siempre controlado aparente caos anterior quedó disuelto ante la permeabilidad sonora entre los dos elementos concertantes que difuminaba con sorprendente agrado la frontera entre la expresividad íntima del cuarteto de cuerda y la expansión sonora de la orquesta. Este difícil equilibrio quedaba en todo instante bien indicado con enorme cuido y eficacia desde el pódium.
En el Allegro final pudo manifestarse en toda su plenitud el desprejuicio que anima esta obra ya desde su propio título, generándose una luminosidad musical que una orquesta como ADDASimfònica puede ofrecer con meridiana seguridad técnica, como lo hizo en esta ocasión, poniéndose de manifiesto la afinidad de Josep Vicent con el comunicativo estilo de Campogrande, dejando que la música fluyera con la natural biensonancia que la caracteriza para conectar fácilmente con el público.
El resultado final fue todo un ejemplo de luminosa musicalidad en el equilibrado diálogo de los dos formatos instrumentales, que dejaba una sensación de libertad tanto en su ejecución como en su escucha, lejos de cánones y rígidas consideraciones preestablecidas. Una vez más se pudo disfrutar de la versatilidad tanto del director como de la orquesta en toda su plenitud, significando todo un ejemplo de cómo se adentran en la música de nuestros días con tal seguridad de lectura que la transforman en una expresividad de alto nivel.»
– José Antonio Cantón, RITMO, May 1, 2026





